
El Ministro del Interior, Juan José Santivánez, dejó entrever en sus declaraciones, hace algunos días, que estaba dispuesto a renunciar si el Estado de Emergencia no daba resultados. “Conversaré con la presidenta de la República, daré mi punto de vista y me pondré a disposición para que ella tome la decisión […] Yo estoy convencido y creo que esto tiene que funcionar necesariamente, y si no fuere así, entonces tendré que dar un paso al costado”, señaló en su momento. Sin embargo, a pesar de estas palabras, los chalacos no han percibido mejoras desde que la medida fue implementada en todos los distritos del Callao.
La inseguridad sigue siendo el principal problema de la región, como lo evidencian los trágicos hechos ocurridos recientemente. En Ventanilla, un padre de 18 años y su hija de tan sólo dos años fueron asesinados por sicarios, mientras que en Bellavista, un hombre fue ultimado cerca del Instituto Simón Bolívar en la madrugada. Estas tragedias se suman a una larga lista de crímenes que ocurren sin que las autoridades puedan frenarlos.
El Estado de Emergencia viene fracasando rotundamente en su objetivo de devolver la tranquilidad al Callao. La violencia y el derramamiento de sangre continúan sin tregua, generando una sensación de abandono entre los ciudadanos. La misma situación se replica en Lima y otras regiones del país, dejando en evidencia que la estrategia gubernamental para combatir la criminalidad no está funcionando.
Ante este panorama, la pregunta es inevitable: ¿cumplirá el Ministro del Interior con su palabra y asumirá la responsabilidad política que exige este fracaso?, ¿Qué estrategias están preparando las autoridades del Callao para complementar esta labor sobre todo en fiestas de fin de año?
Comments